RTX 4090 y 4080: esto es lo que Nvidia no te contó en septiembre de 2026

La presentación de la próxima generación de tarjetas gráficas NVIDIA, la serie RTX 4000, ya no era un simple rumor: la información terminó confirmándose y dejó sobre la mesa algunos datos muy claros sobre lo que viene. En esta primera oleada, NVIDIA ha puesto el foco en sus modelos más ambiciosos, mientras que las variantes más cercanas a la gama media tendrán que esperar un poco más. Y, a juzgar por las cifras, no se trata precisamente de una evolución discreta.
Así son las RTX 4080 y RTX 4090
Por ahora, la compañía ha detallado sobre todo sus propuestas de gama alta. Eso significa que las RTX 4080 y RTX 4090 concentran el protagonismo inicial, mientras que las equivalentes a una hipotética 4070 o versiones próximas todavía no han sido desveladas. Aun así, los datos conocidos bastan para hacerse una idea bastante precisa del salto que propone esta nueva generación GeForce RTX 4000.
Estas son las principales características de los modelos anunciados:
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Qué ordenador elegir para hacer MAO| RTX 4080 12 Gb | RTX 4080 16 Gb | RTX 4090 | |
| Puce | AD104-400 | AD103-300 | AD102-300 |
| Fréquence d’horloge | 2031 MHz | 2021 MHz | 2023 MHz |
| Fréquence d’horloge boostée | 2610 MHz | 2505 MHz | 2520 MHz |
| Cœurs CUDA | 7 680 | 9 728 | 16 384 |
| Mémoire | 12 Gb (GDDR6X) | 16 Gb (GDDR6X) | 24 Gb (GDDR6X) |
| Vitesse de la mémoire | 21 Gbps | 23 Gbps | 21 Gbps |
| TDP | 285-366W | 340-516W | 450-660W |
Las cifras dejan claro que NVIDIA ha apostado por una generación especialmente potente, pero también muy exigente en consumo. Los modelos aparecen con un salto notable tanto en capacidad de memoria como en número de núcleos CUDA, y el TDP confirma que estamos ante tarjetas pensadas para equipos capaces de acompañarlas sin problemas.
Conviene detenerse un momento en la versión de 12 Gb de la RTX 4080. Sobre el papel, comparte el nombre con su hermana mayor, pero su configuración la acerca más a una hipotética RTX 4070 o 4070 Ti que a una auténtica 4080 de gama alta. La razón es simple: integra menos núcleos CUDA que la variante de 16 Gb y además monta un bus de memoria más estrecho, de 192 bits frente a los 256 bits de la RTX 4080 de 16 Gb. En otras palabras, no parece una versión “recortada” cualquiera, sino un producto que plantea dudas sobre su posicionamiento real dentro de la gama.
Precios muy por encima de lo esperable
Más allá de las especificaciones, lo que más ha llamado la atención son los precios. En semanas anteriores ya se había hablado de posibles maniobras de NVIDIA para tensar el mercado, una idea que fue apuntada por el youtuber Moore’s Law is Dead. Según esa lectura, una oferta limitada o percibida como escasa puede contribuir a empujar al alza el valor final de los productos. Y, viendo las tarifas anunciadas, cuesta no pensar que esa presión de precios se ha materializado con fuerza.
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Cómo instalar una impresora en un ordenador: guía sencilla y completaLa estrategia parece bastante clara: encarecer la generación RTX 3000 para hacer más fácil la aceptación de una generación RTX 4000 todavía más costosa. La permanencia de la arquitectura Ampere dentro del catálogo añade otro elemento a esa jugada comercial, ya que permite convivir con la nueva familia, pero con una separación de precios suficientemente marcada como para justificar la continuidad de ambas líneas. En la práctica, eso empuja al comprador a elegir entre pagar más por lo último o conformarse con modelos anteriores.
Los precios anunciados hablan por sí solos:
- 4080 12 Go: 1099 euros
- 4080 16 Go: 1469 euros
- 4090: 1949 euros
La subida respecto a la generación anterior es muy notable. Para ponerlo en contexto, la RTX 3090 se lanzó a 1549 euros, de modo que la RTX 4090 cuesta 400 euros más, es decir, más de un 25% adicional. El contraste también se aprecia con la RTX 3080, que salió al mercado por 719 euros: eso significa que la RTX 4080 12 Go llega con una diferencia de 380 euros por encima. No estamos, por tanto, ante una mejora de precios contenida, sino ante una escalada muy marcada en la parte alta del catálogo.
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Cuando la tecnología transforma la jugabilidad de nuestros videojuegosCon cifras así, la idea de montar un PC gaming por 2000 euros empieza a quedarse corta incluso antes de sumar otros componentes. De hecho, la tarjeta gráfica puede absorber por sí sola una parte enorme del presupuesto total, sobre todo si se apunta a una solución de gama muy alta. Eso obliga a replantear prioridades: no siempre merece la pena pagar por el modelo más potente si la máquina va a destinarse a juegos o tareas que no aprovechen de verdad semejante exceso de recursos.
En este escenario, lo más sensato es esperar a conocer mejor el rendimiento real de estos GPU y valorar si las mejoras justifican el desembolso. No basta con mirar el nombre o la cifra de memoria: también hay que preguntarse qué tipo de uso se les va a dar, qué resolución se va a mover y hasta qué punto compensa dar el salto a una gama que ya se mueve en cifras muy serias.
Además, todo apunta a que la generación RTX 3000 acabará abaratándose con el tiempo, aunque el fabricante no tenga interés en empujar demasiado rápido esa bajada. El fin del minado de Ethereum mediante tarjetas gráficas tras The Merge cambia por completo el panorama: miles, y probablemente millones, de unidades de segunda mano pueden terminar en el mercado. Esa oferta adicional debería presionar los precios a la baja y convertir a las RTX 3000 en una opción mucho más razonable para quienes buscan rendimiento sin entrar en el territorio de los lanzamientos más caros.
Para quien esté pensando en renovar equipo, la conclusión práctica es sencilla: antes de lanzarse a por una RTX 4000, conviene comparar con calma, revisar necesidades reales y observar cómo reacciona el mercado en las próximas semanas. Puede que la novedad impresione en el papel, pero no siempre la primera opción es la más inteligente para cada presupuesto.

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